Paco Barcia, jefe de los equipos nacionales de las disciplinas de luchas olímpicas: “Es muy importante divulgar desde la base para que se conozca este deporte”

Varias veces campeón de España, deportista olímpico en Seoul 88 y Barcelona 92 y entrenador olímpico en Pekin 2008, Londres 2012 y Río 2016. Paco Barcia es jefe de los equipos nacionales en todas las disciplinas olímpicas desde el mismo 2016. En CESA hablamos con él para ver como está la salud de un deporte que él califica como emergente. Un matiz que da la clave a la hora de pensar en el desarrollo de los mismos en España.

Pregunta: Primero y para los que no conozcan este deporte, ¿puede explicar brevemente qué es la lucha?

Respuesta: Sí, la lucha es uno de los deportes troncales de los JJ.OO junto, por ejemplo, al atletismo. Es un deporte muy plural, que está en los cinco continentes y en el que hay más de doscientos países que lo practican. Se empezó con la lucha grecorromana y luego, más tarde, apareció la libre olímpica.

P: ¿Cuáles son las diferencias entre la lucha grecorromana y la libre olímpica?

R: Las diferencias entre una y otra es que en la grecorromana todas las técnicas son de cintura para arriba y está prohibido tanto atacar como utilizar las piernas. No se puede agarrar ni enganchar las piernas. Digamos que es una lucha mucho más alta.

P: ¿Y los agarres?

Los tipos de agarre son siempre los mismos, pero claro, en la libre sí que vale utilizar las piernas y, por tanto, el ataque suele ir directamente a ellas.

P: Le pregunto esto porque cuando hablamos de lucha libre mucha gente tiende a pensar en un wrestling en el que hay estrangulaciones, luxaciones…

R: No, esto no es un deporte marcial. Esto es un deporte de lucha en el que no hay golpes, estrangulaciones, luxaciones, etc., sino que de lo que se trata es de ganar al contrario por medio de técnicas que puntúan de 1 a 5 puntos según como caiga el adversario.

P: ¿Por qué se elige la lucha como deporte?

R: La lucha es un deporte que agrupa muchos otros deportes dentro de ella. Es un deporte en el que se desarrollan unas cualidades físicas como la fuerza, la agilidad o la explosividad. Se suele decir que un luchador bueno es aquel que tiene la fuerza del halterófilo, la velocidad del esprínter, la agilidad o acrobacia del gimnasta y la inteligencia del jugador de ajedrez.

P: ¿Esto es lo que te da o te exige la lucha, una versatilidad mayor a otros deportes?

R: Sí, además es un deporte que incluso serviría de trampolín a otros. En Estados Unidos, Rusia o Irán la lucha forma parte de la cultura del país, es un referente y es fácil que los padres lleven desde pequeños a sus hijos a hacer lucha y a ver las competiciones.

P: ¿Por qué aquí no es así?

R: España es un país en el que la cultura deportiva no está tan arraigada. La lucha es un deporte que a mí me gusta catalogar como emergente, no minoritario. Nosotros empezamos con los luchadores tarde, algo que nos impide tener una buena base. Lo importante es la base.

P: Es curioso el matiz: emergente.

R: Digo emergente porque hasta 2004 no entró la mujer en el programa olímpico y hasta entonces la lucha era un deporte de hombres. Desde ese momento ha tenido una gran introducción en el mundo de la mujer, y hay países donde es un deporte rey. Eso ayuda.

P: ¿Y qué podemos hacer para que los chavales elijan el deporte entonces?

R: Hay que hacer lo que estáis haciendo vosotros. Divulgar desde la base. Es muy importante, aunque primero se necesitan referentes. Maider Unda marcó un punto de inflexión al ganar la medalla en Londres 2012. Nos puso en el mapa de la lucha, pero había que divulgarlo. Una de las cosas de este país es que de lunes a domingo tenemos fútbol todos los días. Los canales de televisión como TDP o Gol son muy importantes para la divulgación de estos deportes a la hora de captar a gente en edad escolar.

P: Habla de referentes, ¿a qué edad empieza la gente a competir como deportista de élite en lucha?

R: El problema de nuestro deporte es que es un deporte eminentemente técnico. Los países del Este son los dominadores porque tienen unas infraestructuras muy bien hechas y trabajan con los niños desde pequeños, aquí no.

P: ¿Intenta decir que a las edades en las que se compite en el CESA, allí ya son deportistas de alto nivel?

R: Ahí son deportistas ya, sí. De hecho, en mis primeras olimpiadas juveniles en el 98, ellos ya trabajaban en doble sesión diaria. Entrenaban mañana y tarde durante seis días a la semana a esa edad, y aquí no. Aquí hemos tenido que adelantar el proceso porque si no lo hacemos, vamos a los campeonatos cadetes a competir contra chicos mucho más formados físicamente.

P: ¿Vamos a ver entonces deportistas en el CESA con proyección?

R: Sí, de hecho, creo que vamos a ver un buen campeonato porque el nivel de lucha hoy en día ya es alto. A estas edades ya saben luchar, cosa que no pasaba antes.

P: ¿Y qué espera del CESA como jefe de seleccionadores de lucha?

R: Yo espero, sobre todo, que se divulgue nuestro deporte, que llegue a más niños, lo conozcan y no le tengan miedo, porque a veces asociamos la lucha al tema de Pressing Catch y no tiene nada que ver. Es un deporte que te da muchos valores, pero no me gusta decirlo así, porque los valores los tienen las personas. Sí que es cierto que he conocido a personas en la lucha que tienen valores gracias al deporte, y por eso sí que se pueden compaginar.

P: Eso le iba a decir, ¿qué valores te da la lucha?

R: Sobre todo, una de las partes más importantes de la lucha es que, aunque sea un deporte individual, necesitas del colectivo para triunfar, y la disciplina es muy importante en este sentido. Hay que tener en cuenta que estos chicos combinan deporte y estudios y para todo eso necesitas disciplina. 

P: ¿Ustedes tratan de ojear en el CESA a chicos y chicas para para que vengan al CAR a prepararse para competir?

R: Lo que hacemos con la gente de escolar o tecnificación lo hacemos con la Federación Madrileña. Son las autonomías las que se encargan, y nosotros como Federación Española apoyamos el proyecto. Preparamos periódicamente entrenamientos específicos de cara a las competiciones con la idea de crear un vínculo de compañerismo y, sobre todo, que a los chicos y chicas no les resulte extraño ni lejano el venir al CAR.

P: Se hacen este tipo de llamadas para mantener al deportista enganchado, ¿no?

R: Es una manera, los niños que vienen aquí están ilusionadísimos. Hay un niño que ya quiere venir a entrenar y no tiene la edad. Pero para entrar aquí no solo tienes que ser buen deportista, también hay que compaginarlo con los estudios. En estos deportes emergentes lo que queremos es darle a los deportistas una educación a nivel deportivo y personal, para que cuando acaben su carrera deportiva tengan también la docente.

P: ¿Se consigue esto?

R: Sí, yo tengo chicos y chicas aquí que han acabado sus carreras, han hecho másteres e, incluso, hay una chica aquí que ha hecho doctorado y acaba de convertirse en campeona de España senior. Te das cuenta de que la educación y los valores recibidos han sido buenos. Eso es el trabajo del que tenemos que estar orgullosos, independientemente de si los resultados han sido mejores o peores. Se necesita mucho sacrificio, compromiso y disciplina, y si tú te comprometes, yo te motivo a conseguirlo, pero hay que tener ese compromiso para poder desarrollar la posterior motivación.

P: ¿Es la motivación el motor que sirve para formar a estos chicos?

R: Sí, pero sin olvidarnos del compromiso. Los chicos tienen que comprometerse con uno mismo a hacer esto de una forma para que sean conscientes de lo que implica.

P: ¿Es fácil de conducir entonces?

R: Yo creo que sí porque cuando te gusta hacer algo, de alguna forma te comprometes. La lucha es un deporte que atrae mucho y no discrimina. La puede hacer el alto o el bajo, el gordo o el delgado, y tiene cabida todo el mundo. Es un deporte integrador. Es otro de los valores que no te he dicho antes y que diferencia a la lucha de otros deportes.

P: Si hubiese que convencer a alguien de por qué ir al CESA, ¿cómo lo haría?

R: Con muchos alicientes. Es un deporte olímpico, es un deporte emergente, es un deporte que tiene calado y, sobre todo, se va a hacer en un pueblo, Torredelcampo, que tiene la mayor cuna de campeones de España. Es una de las mayores escuelas del deporte base ahora mismo. Además, puede que veamos en París 2024 a muchos de los niños que van a estar en Jaén. Vamos a apostar por los deportes emergentes.