[Parte 1] Sugoi Uriarte: “El CESA marcó un antes y un después en mi vida”

Con el judo en la sangre, Sugoi comenzó a practicarlo para continuar la dinastía judoka de los Uriarte. Su afán competitivo y la influencia de su hermana Maier, su gran referente, le convirtieron en uno de los mejores judokas españoles. Este vasco, pero valenciano de adopción, dejó su tierra para dedicarse plenamente a un deporte que se lo ha dado todo: medallas, éxitos, amigos e incluso al amor de su vida, Laura Gómez, a quien conoció en el CESA. Charlamos largo y tendido con él en una entrevista en la que, a pesar de que él mismo reconoce que no es lo suyo, se abre sin tapujos ante nosotros. Tanto que hemos decidido dividirla en dos para que nadie se pierda nada. Aquí la primera parte.

Pregunta: ¿Cómo empezaste en el judo?

Respuesta: Me apuntaron mis padres. Mi hermano mayor era muy movido y el médico les dijo a mis padres que el judo le iba a venir muy bien a nivel mental y para desfogarse. Así que le apuntaron. Luego fue mi hermana, y yo, como tercer hijo, no tenía opción, tenía que ir a judo sí o sí.

P: Pero tu padre era pelotari y querría que la familia continuase con la tradición…

R: Sí, sí. Yo de pequeño hice todos los deportes. Con el judo estábamos ‘obligados’ – venía de familia –, y con pelota también, por supuesto, pero jugué poco tiempo porque no me llenaba mucho. Lo dejé pronto. También jugué al fútbol, atletismo y ciclismo, pero lo que más me gustaba era el fútbol y el judo.

P: ¿A qué edad te decantaste por el judo?

R: A los 16 años más o menos. Dejé a los 15 el atletismo y a los 16, ya los estudios no me permitían tener tiempo para tantas actividades extraescolares, así que tuve que elegir entre el fútbol y el judo. No sé exactamente por qué me decanté con el judo, la verdad. El fútbol me gustaba mucho, me lo pasaba muy bien, pero me gustaba más para divertirme con mis amigos. A la hora de competir, el hecho de jugármela yo solo y no depender de nadie me llenó más.

P: ¿Tener el peso de la responsabilidad solo para ti es lo que te llenaba?

R: No responsabilidad, pero a la hora de jugar al fútbol, yo era el que más corría y consideraba que mis compañeros solo lo hacían en el momento en que había que meter el gol. Eso no me gustaba. Me enfadaba un poco con mis compañeros porque yo exigía el 150% a mí mismo, y por lo tanto a mi equipo también. Si no lo daban me enfadaba con ellos.

P: ¿Cómo era Sugoi con 15 años?

R: Muy competitivo. Siempre he respetado las reglas, soy respetuoso con el rival y con los compañeros, pero siempre quería ganar. El ganar estaba casi por encima de todo. Siempre que he intentado hacer algo he intentado ganar, conseguir el oro y hacerlo de la mejor forma que yo supiera. No he ido a ningún campeonato en el que no aspirara al oro, luego lo podía conseguir o no.

P: ¿Pero a la edad que competías en el CESA practicabas otro deporte también?

R: Sí, sí. Quedé campeón del País Vasco en atletismo, pero no fui al Campeonato de España porque coincidía con el de judo. En infantil quedé campeón de España de judo en el segundo año. En el primero perdí el primer combate. Luego en cadete no me clasifiqué ningún año.

P: ¿Cuándo te vas a Valencia?

R: Con 18 años, viví toda mi etapa escolar en Vitoria. Mi hermana, que tenía dos años más que yo y que quedó Campeona de España en categoría infantil y cadete fue mi referente durante esos años. Yo siempre he aspirado a ser como ella. Cuando quedé segundo de mi autonomía, que era por el País Vasco, y no me pude clasificar para el Campeonato de España lo pasé fatal. Yo consideraba que era el campeonato más importante de mi vida. Quería ser Campeón de España cadete por encima de todo. Después, al cabo de los años, te das cuenta de que esa derrota, seguramente, me ha venido bien para aprender a valorar las cosas en otros momentos.

P: ¿Tu hermana ha competido también en el CESA?

R: Sí, mi hermana, como es dos años mayor, compitió dos años antes que yo y fue campeona en todas las categorías: infantil y cadete.

P: Supongo que te hablaría del CESA. ¿Cómo pensabas que sería con lo que te contaba ella?

R: Para mí era lo máximo. Ahora, cuando te has retirado de la alta competición, lo ves como un punto de inflexión muy importante. Aunque los niños todavía no estén preparados para asumir ‘ser deportistas de élite y querer ir a unos JJ.OO’ ya empiezan a ser alguien. Ya tienes que hacer unos cambios de hábitos de descanso, de entrenamiento, de llevar bien los estudios… Creo que en ese momento es en el que se cuajan los futuros deportistas de élite que, psicológicamente, tienen una edad muy temprana y por lo tanto no están acostumbrados, pero físicamente tienen que estar ya hechos para luego no quedarse atrás en otras categorías.

P: ¿Y cuándo vas al CESA la expectativa es igual?

R: Sí, es espectacular. Cuando eres infantil, con 13 años, el CESA es el primer viaje en el que duermes fuera de casa y es la primera vez que viajas con tus colegas a un sitio donde está toda la gente de tu mismo ámbito. Te encuentras con los mejores de tu país. Normalmente, hay una vinculación especial. Yo conocí a mi mujer y a mis mejores amigos allí, con 14 años, en el Campeonato de España infantil.

P: Por haber conocido a tu mujer allí, creo que tú eres la persona idónea para contar cómo se vive el campeonato en el tema de las relaciones personales.

R: Sí, yo nunca esperaba que eso fuera a pasar – casarse con Laura Gómez –. Laura quedó Campeona de España infantil por la Comunidad Valenciana y yo por el País Vasco. Gracias a estos campeonatos formamos un grupo e íbamos todos juntos. Tú ahí te sientes especial. Íbamos concentrados con el equipo nacional y hacíamos entrenamientos muy duros. Ahí es cuando me di cuenta de que eso era lo que quería, ser el mejor judoka posible. Varios de mis mejores amigos, Laura incluida, eran de ese grupo. Yo creo que es porque te juntas con gente ‘rara’, en el sentido de que estás vinculado con el deporte y tienes muchas cosas en común con ellos. El hecho de conocer a gente de tu mismo deporte de otras autonomías te enriquece mucho como persona. Por lo tanto, yo creo que si hay un antes y un después en mi vida deportiva es en esos campeonatos.

P: ¿Puede ser esto porque es un deporte minoritario o crees que pasa en todos los deportes?

R: Creo que el judo no es deporte minoritario, es no mediático. A nivel de licencias, tiene 110.000, solo por detrás del fútbol, el baloncesto, y la caza. El siguiente ya es el judo, que tiene más que el tenis o que el atletismo… Pero es verdad que es un deporte especial, es un arte marcial y creo que la gente ‘friki’ nos unimos y nos buscamos algo en común.