Nikoloz Sherazadishvili: “Lo que necesita un niño es disfrutar”

Ganar una medalla en unos campeonatos mundiales no es tarea fácil. Menos si es de oro. La tarea se complica más todavía si nadie en el país por el que compites lo ha conseguido antes. Tras su victoria en el Mundial de Baku de 2018, en la categoría de -90 Kg, Nikoloz Sherazadishvili se ha convertido en esa figura a la que los padres idolatran y los niños quieren imitar. Tal vez sea lo que necesita el judo, un referente. Charlamos con él para conocer cómo vive en primera persona el proceso en el que se encuentra la disciplina que practica.

Pregunta: Primero de todo, ¿cómo entraste tú en el judo?

Respuesta: Yo comencé a hacer judo a los diez años, a la vez que me inicié en el waterpolo. Me inició mi padre, que fue el que me inspiró y me inculcó este deporte. Lo que he hecho yo es seguir sus pasos. Empecé a practicarlo en Georgia, pero no comencé a competir hasta que vine a España con 14 años. Competí en los campeonatos infantiles (CESA), y la verdad es que con esa edad lo vives muchísimo más, eres muy pequeño, lo disfrutas todo…

P: Pero en Georgia ya competías…

R: Competí, pero era muy pequeño y llevaba muy poco tiempo haciendo judo. Allí la gente comienza muy temprano y yo ya tenía una edad más avanzada. Cuando comencé a competir fue cuando llegué aquí.

P: Estos deportes son más populares allí

R: Sí, se le da mucho valor. A los deportes de lucha le dan mucho más valor en los países del este. Se vive mucho más, hay más público y la prensa está mucho más pendiente de ellos. Esta es la razón por la que sacan muchos más resultados.

P: Y esta es la motivación que tiene el chaval al escoger el deporte...

R: Sí, cuando eres pequeño ves a gente que saca resultados, en judo, en lucha… La mayoría de las veces Georgia ha sacado medallas olímpicas, por ejemplo. Siempre tienes a gente que seguir y en quien inspirarte. Tener campeones ayuda a que haya más público.

P: Entiendo entonces que tú también tenías algún referente allí.

R: Mi mayor referente era mi padre – falleció tras volverse a Georgia no hace demasiado –. A partir de ahí he ido conociendo a distintos deportistas internacionales de muchos y diversos países a los que imitas y copias para aprender y moldear tu forma de luchar. Hay que aprender de todos. Además, en España tengo a mi entrenador, Joaquín Ruiz, así que también, desde nada más llegar he tenido un referente muy importante. Para mí la figura de Joaquín es mucho más importante que otro que no esté cerca.

P: ¿Entiendes que el auge del judo tiene que ver con esto?

R: Sí que ha habido una época en estos años en la que no había referentes, y eso hace que baje el nivel. Cuando hay resultados los niños se motivan más, porque si él puede, yo también puedo, y si yo he podido, ellos también pueden.

P: ¿Te sientes tú ese referente que faltaba que ayude a que sea un deporte más mayoritario?

R: Son palabras muy grandes. Lo voy a intentar. Hay que hacer un esfuerzo por mí, pero también por los demás, y al final para España, que es para quienes son las medallas.

P: Por otra parte, ¿es esa la motivación que necesita un niño para empezar a competir?

R: Un niño lo que necesita es disfrutar. A la edad en la que se desarrollan los CESA tienen que tener ejemplos a seguir, pero sobre todo tienen que disfrutar. No importa si ganas en una categoría o en la otra. Cuando tengas más años y las cosas mucho más claras importará más, pero lo que tienen que hacer en ese momento es seguir a sus referentes, a muchos, no hace falta que sea uno en concreto, y disfrutar sin presionarse. No merece la pena presionarse a esa edad. Si los resultados no llegan en esta categoría hay que seguir, y si te caes una vez, y otra, te vuelves a levantar. Esa es la idea del judo, te caes siete veces y te levantas ocho. Nunca se tienen que desmotivar.

P: Entiendo que es un poco lo que te da el CESA, a la vez que compites te lo pasas bien, ¿no?

R: Es así, pero hay veces que el entorno les presiona de más, y en estas categorías no importan los resultados. Yo, cuando estoy con los niños y veo que están muy preocupados, es lo primero que digo, lo que hay que hacer es disfrutar y entrenar bien, pero sobre todo disfrutar. Si no disfrutas lo que haces, a la larga lo terminarás dejando. Eso es lo que intento trasmitir.

P: ¿Esta presión del entorno de la que hablas es un impedimento a veces?

R: A veces, sobre todo los padres, les piden hacer más cosas de las que deben. Todo padre quiere que su hijo sea el mejor, pero no deben trasmitir esa presión, porque no es buena. Hay que dejar al niño que disfrute.

P: Porque al final el propio judo también ayuda a la formación y el crecimiento del chaval…

R: Sí, el judo trasmite muchísimos valores. El principal valor que te enseña el judo es el del respeto hacia tus compañeros, el entrenador, los competidores y todo el mundo.

P: ¿A veces falta un punto de tranquilidad a la hora de llevar al niño por el buen camino?

R: Los padres a veces presionan inconscientemente para que ganen. Lo que hay que hacer es llevarlos a entrenar y no entrometerse en lo que les dice el entrenador. Hay que confiar en el entrenador y dejarle hacer lo que sabe, solo así, el niño tendrá éxito.