Isabel Fernández: “El CESA es el principio de todo”

¿Cuánta gente ha sido capaz de ganar Mundial, Europeo y JJ.OO en cualquiera de sus disciplinas? No mucha. En España solo una veintena de deportistas ocupan un selecto club al que solo se llega con casta, tesón y mucho trabajo. Isabel Fernández fue una de las pioneras. La judoka alicantina fue una avanzada a su tiempo. Tanto, que tuvo el honor de abanderar a la delegación española en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004. La primera mujer después de que lo hiciera la Infanta Cristina en 1988. Le robamos media hora de conversación en la que se baja de la élite para charlar del deporte en formación, del CESA. Ójala, nos dice, a su época hubiese habido un campeonato a esa edad.

Pregunta: Para empezar, ¿qué tiene el judo para que un niño lo elija? ¿Qué te da este deporte?

Respuesta: El judo es un deporte reconocido por la UNESCO en edad escolar recomendado para practicarlo, porque es un deporte muy completo en muchas cosas: en temas de expresión corporal, de fuerza, de equilibrio, elasticidad, psicomotricidad… se trabajan muchísimas facetas porque es un deporte de combate, cuerpo a cuerpo. Son cualidades que después, para cualquier otro deporte, te vienen bien. Yo hacía judo y balonmano, y las dos cosas se me daban bien, pero en el judo hay que tener una visión mucho más espacial, requiere mucho trabajo de acción-reacción y coordinar a la vez fuerza, elasticidad… son muchas cosas en cuestión de décimas de segundo que viene muy bien desarrollar para practicar luego cualquier otra actividad deportiva

P: Dices que hacías balonmano también, ¿por qué elegiste el judo?

R: Sí, hice balonmano hasta juveniles y, a la vez, judo. Me gustaban muchísimo los dos deportes, pero a los 15 años ya era campeona de España en judo y empecé a salir con la Selección. Eso me gustaba. También tuve que decidir por los estudios, entrenar todos los días, todos los fines de semana tenía partidos y competiciones… Yo creo que fue por eso, porque en el judo ya estaba compitiendo a nivel internacional junior y me gustaba más. El deporte en equipo me gustaba mucho, pero el individual dependía más de mí, de si yo entrenaba.

P: Es un deporte un poco más minoritario por esto de que es individual, como la lucha, ¿tiene algo que ver?

R: No creo que sea minoritario por ser individual. En general todos los deportes son más minoritarios, quitando los cuatro o cinco que salen en los medios de comunicación. Sois vosotros los periodistas los que tenéis que publicitar y convertir en visibles todos los deportes, porque yo creo que a todo el mundo le gusta el deporte en general. Sí que es cierto que hay deportes más difíciles de entender que otros. Aquí, por ejemplo, es más difícil de entender el sistema de puntuaciones, que un partido de fútbol o de tenis en el que solo tienes que meter el balón en una portería o la pelota dentro de una rayita. Lo nuestro es más complicado, pero también depende de la publicidad que se les dé, por eso creo que, en general, la mayoría de los deportes son minoritarios.

P: ¿Cómo captas entonces al niño para que haga judo? ¿si el tema de las reglas es tan complicado, cómo se lo vendes para que comience a practicarlo?

R: Yo empecé a hacer judo porque me lo pasaba genial. Cuando los niños empiezan a hacer judo, el prejudo que se llama ahora, a partir de 4 o 5 años, hacen una iniciación en la que trabajan más la psicomotricidad y hacen ejercicios donde se divierten a través de juegos y aprenden. Antes comenzaban más tarde. Yo empecé a hacer judo porque disfrutaba con ello. A un niño no le puedes explicar agarre, solapa-manga, desequilibrio… No lo entendería y, además, se aburriría. Todo lo que hacen, lo hacen a través del juego. Ejercicios que tienen como finalidad enseñar, incrementando poco a poco el nivel a medida que el niño lo va entendiendo y creciendo en edad. Para mí todo era un juego. Luego, más tarde se introduce el tema de la competición y ahí ya decides si te gusta o no competir, porque no todos compiten. Es cierto que la competición es una motivación para seguir haciendo deporte, pero como digo, todo se empieza a través del juego. La competición viene después. Yo no comencé a hacer judo porque quería competir, sino al revés.

P: Además parece que hay una tendencia femenina a practicarlo. Hasta que Niko ganó el año pasado no había campeones hombres. ¿Esto a qué se debe? ¿Tal vez exista una falta de referentes?

R: No, porque en principio yo comencé con muchos niños y niñas a la misma vez y he conseguido resultados y otros no. También hay otros países que tienen más campeones y a lo mejor no tienen tantas campeonas. Eso a veces también depende del deportista. Es cierto que, en España, la mujer ha sacado más resultados, pero ahora también hay grupos buenos de chicos. Y hemos tenido grandes campeones dentro del mundo del judo.

P: Pero hasta que no ha llegado Niko no hemos tenido un campeón y, sin embargo, ha habido varias campeonas – Miriam Blasco, Almudena Muñoz, Sara Álvarez, tú –. Hay muchos más nombres femeninos que masculinos, ¿no crees que estos deportes necesitan un referente para que los niños empiecen a practicarlo?

R: Es cierto que es mejor para el deporte que haya un referente, porque así el niño siempre se mirará en alguien. Siempre que ves que alguien ha podido, piensas ‘¿y por qué yo no?’. Si sigues entrenando, tienes buenas cualidades, lo estás dando todo y obtienes buenos resultados, siempre querrás llegar al máximo como ha podido llegar a alguien. Es cierto que a nivel olímpico hemos tenido más medallas de mujeres, pero ahora también los chicos están sacando medallas y esperamos que haya muchos más.

P: ¿A qué edad empieza un niño a competir de verdad? ¿Cuándo ocurre esto de que, aparte de disfrutar, decide competir y se siete motivado a seguir a este referente?

R: Cuando es benjamín o alevín empieza a competir a nivel local, provincial o incluso autonómico. En edades infantiles ya se puede ver qué niños están más preparado y van a competir después. Es cierto que, a esa edad, en infantil y también en cadete hay muchos niños, pero también aquí se van diferenciando quiénes son los competidores. Yo realmente sólo pensé en competir a nivel internacional cuando ya tenía mi medalla en categoría junior, y ya tenía medallas europeas, pero no lo tenía tan claro. Fue en mi último año junior cuando decidí en dedicarme solo al judo y dejar el balonmano. Empecé a practicar el judo con 7 años y jamás pensé que llegaría a unas olimpiadas. Pero claro, cuando ya rozas el pódium es cuando te lo empiezas a creer. Este es un deporte que necesita mucha experiencia de competición, porque a competir se aprende compitiendo. Es un camino lento pero constante. Para mí lo más importante es la constancia y tener las cosas claras cuando ya quieres dedicarte a la alta competición. Ya sabes que hay momentos que no son bonitos. A mí lo que me encanta es competir, pero para ello hay un trabajo muy largo detrás con tu equipo, con tu entrenador y eso es lo que cuesta, el entrenar día a día.

P: ¿Qué supone entonces para un niño participar en el CESA y ganar?

R: Sacar una medalla en el CESA siendo infantil es el principio de todo. De ver que puedes y te motiva a seguir entrenando e ir a campeonatos para ir pasando categorías de edad compitiendo. Eso es lo que motiva: competir.

P: ¿Cuál es el objetivo del niño, y del entrenador cuando van al CESA?

R: La competición es en estas edades a nivel nacional para ellos es lo más. Yo cuando empecé no había infantil y cadete, directamente era el júnior. Todo cambia y mejora. A mí me hubiera encantado tener campeonato infantil y cadete, porque motiva reunirte con tus compañeros y viajar para competir con los mejores de todas las comunidades de España. Solo estar en el campeonato para ellos es mucho. Hay mucha gente en muchos pesos que son buenos y que se queda fuera porque no pueden ir todos. Es una motivación ya solo estar.

P: ¿Pero eso no supone un nivel de presión mayor en comparación al que suele tener un niño normal?

R: Yo a esa edad no recuerdo tener la presión que he tenido al ir a un Campeonato de Europa o a unos JJOO. Nada que ver. Eres joven y tienes otra idea de competir. Vas a darlo todo, pero no con esa presión. Yo iba con mis amigas e iba relajada. Luego, cuando era más adulta no tenía la misma relajación, tenía más presión, porque cuando vas a un Campeonato de Europa o a un Mundial te juegas el ir a unos JJOO. Cuando eres infantil vas a pasarlo bien con tus compañeros y en un campeonato Nacional comienzas a conocer a la gente de todas las comunidades conforme vas compitiendo y sabiendo cómo es cada deportista.

P: ¿Entonces cuál es la formación que le da el CESA a un niño?

R: Cuando vas a un campeonato de España tú estás acostumbrado a competir en tu provincia, en tu comunidad y ahora mismo ya a nivel infantil y cadete sí que salen a nivel nacional. Eso no existía antes y está muy bien porque así los niños van viendo que hay competiciones muy importantes, ven el nivel y sus posibilidades de competir. Yo no me encontraba con niñas de otras comunidades a esa edad. Ahora ya tienen la posibilidad de poder rodarse y subir el nivel. El Campeonato de España tiene mucho nombre, porque ser campeón de España motiva al niño para hacerlo lo mejor posible. Los entrenadores están detrás de ellos, les apoyan todo lo que pueden y si sacan un buen resultado mucho mejor, si no, es experiencia.

P: ¿Cómo es la sensación de debutar en un Campeonato oficial por primera vez?

R: Mi primer campeonato de España fue en Madrid. Cuando realmente estas allí y ves toda la gente que hay, impone un poco más, pero tampoco me entraron nervios. Cada deportista es de una forma, yo me lo tomaba bastante bien. Por eso creo que he seguido compitiendo tantos años, porque he sabido llevarlo bien cuando hay gente que se pone muy nerviosa y lo pasa peor.

P: Soportabas mejor la presión y no te ponías tanta.

R: Claro, yo cuando era jovencita no tenía ninguna sensación de nervios ni de presión. Luego, cuando más mayor, en la élite, ya tienes algo más. Cuando quedé quinta del mundo vi que si me tomaba en serio el judo y me dedicaba solo a ello a lo mejor podía conseguir algo. Es lo que hice, entrené más a judo y dediqué tiempo a la preparación física, cosa que antes no hacía. También es cierto que todo ha avanzado mucho y ahora entrenan con más métodos y entrenan durante muchos más años. La vida de un deportista es mucho más larga, te lo puedo decir yo que he estado compitiendo hasta los 40 años.